La iglesia visible e invisible

(La iglesia de Dios identificada - parte III)

 

¿Tiene usted alguna pregunta en cuanto a lo que Elena de White tiene en mente cuando habla de la "igle­sia visible"? No hay la menor duda de que ella se refie­re aquí a la Iglesia Adventista del Séptimo Día organi­zada, con su feligresía mundial y su liderazgo, operan­do bajo un sistema de autoridad y disciplina ordenado por el cielo.

La iglesia visible es visible porque es una organiza­ción reconocible con un sistema de orden bien defini­do, capaz de conceder o negar la feligresía en su seno. Dicha iglesia elige un liderazgo, lleva a cabo una mi­sión obvia, y lleva un nombre mediante el cual el mun­do puede identificada. La iglesia visible está compues­ta tanto de trigo como de cizaña, miembros fieles e infieles. Una persona no se salva en virtud de su feli­gresía en la iglesia visible, pero es un sagrado privile­gio que no debiera tomarse ligeramente, porque la iglesia visible es el cuerpo depositario de la verdad divina.

La iglesia invisible, por otra parte, es invisible en el sentido en que sólo Dios ve a las almas verdaderamen­te fieles sobre la tierra. Esta iglesia no es un movimien­to organizado. Usted no puede tener su feligresía en ella. No hay libros terrenales que conserven un registro de sus nombres. No tiene liderazgo humano, no tiene una misión planeada, ni tampoco un sistema de disci­plina. La iglesia invisible está compuesta únicamente de trigo, sin mezcla de cizaña.

Note en la ilustración de arriba que la iglesia invisi­ble está compuesta únicamente de trigo, mientras que la iglesia visible está compuesta tanto de trigo como de cizaña. Los dos círculos se traslapan porque la mayoría del trigo está esparcido en las diferentes iglesias y naciones del mundo, y sin embargo, algo de trigo debe hallarse en la iglesia visible. Como veremos en un momento, es el plan final de Dios purificar la iglesia visible de todos sus miembros infieles y traer a todos los fieles de la iglesia invisible a la iglesia visible para reemplazados. El producto final será una iglesia visible únicamente de miembros fieles y sinceros.

Con el propósito de demostrar la forma en que ocu­rrirá esta transición, necesitamos familiarizarnos con la fraseología de las siguientes citas, dando especial aten­ción al concepto de "la iglesia militante/iglesia triun­fante":

"¿No tiene Dios una iglesia viviente? Él tiene una iglesia, pero es la iglesia militante no la iglesia triun­fante. Nos apena que haya miembros defectuosos. Mientras que Dios trae a la iglesia aquellos que están verdaderamente convertidos, Satanás trae al mismo tiempo a su feligresía a personas que no están convertidas. Mientras Cristo siembra la buena simiente, Satanás siembra la cizaña. Hay dos influencias opuestas que se ejercen continuamente sobre los miembros de la iglesia. Una influencia está obrando para la purificación de la iglesia, y la otra para corromper al pueblo de Dios" (The Faith I Uve By, pág. 305).

En estos pasajes inspirados se describe a la iglesia como si tuviera dos fases de existencia en el mundo: (1) La iglesia militante y (2) la iglesia triunfante.

En este tiempo estamos en la fase militante de la peregrinación de la iglesia sobre la tierra. Se describe como militante porque está comprometida en la guerra espiritual. Cristo trae a la iglesia a aquellos que están verdaderamente convertidos, mientras que Satanás tie­ne sus propias campañas evangelísticas para traer a aquellos que no están convertidos a la iglesia. Como re­sultado, hay dos influencias opuestas activas en la igle­sia. Una que obra para corromper, la otra para purifi­car. Pero note por favor que, a pesar de su estado de conflicto, es esta iglesia -la iglesia visible, militante, Adventista del Séptimo Día organizada- la que es con­siderada por el Señor como "la luz del mundo". Es esta iglesia -no una iglesia libre de mal, sino una iglesia en la cual existe el mal- que es "el único objeto sobre la tie­rra al cual Cristo le concede suprema consideración". Ésta no es meramente mi opinión, es lo que el espíritu de profecía enseña.

Hay muchos en la actualidad que se sorprenden por los errores que existen en la iglesia visible. Parecen pensar que hubo alguna vez en el pasado, en los días de Elena de White posiblemente, un tiempo cuando la iglesia estaba libre de malas influencias. Ellos señalan los problemas que existen actualmente en la iglesia como apoyo para comenzar o unirse a un nuevo movimiento. Pero el espíritu de profecía enseña claramente que la iglesia militante siempre ha estado infectada de malas influencias y seguirá estándolo hasta cuando se convierta en la iglesia triunfante.

A la luz de esta realidad. Elena de White nos advier­te que no debemos confundir la experiencia de las fases militante y triunfante de la iglesia.

"Aquellos que piensan que la iglesia militante es la iglesia triunfante cometen un grave error. La iglesia militante ganará grandes triunfos, pero también tendrá fieros conflictos con el mal antes que pueda establecer­se firmemente sobre la plataforma de la verdad eterna. Y cada uno de nosotros debería estar decidido a man­tenerse firme con la iglesia en esta plataforma" (Upward Look. pág. 152).

 

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- Ty Gibson, es director asociado de Light Bearers Ministry que tiene sus oficinas en el noreste de Washington.

- Autor del valiosísimo libro: “Si hay apostasía en la iglesia, ¿Debemos abandonar el Barco?”